25 ago. 2012

Las cinco mejores excusas para hacerse una cirugía reparadora:


En la cola: trabajo en la administración pública y paso mucho tiempo sentada, la cola realmente se me acható y cada vez la tengo más cerca de los tobillos, así que para evitarle gastos al estado pidiendo una silla como la gente me voy a poner todo en su lugar.
Para las lolas: toda la vida fui una persona de ponerle el pecho a las situaciones adversas y estos últimos años esas situaciones adversas me dejaron los pezones a la altura de las rodillas.
Levantar los pómulos: estoy vendiendo maquillaje y no puedo andar sin un muestrario propio de mis productos. Además los mofletes ya me tapan la sonrisa y ahora voy a salir a la calle, enfrentar la realidad, soportar sus cachetazos y si es necesario poner la otra mejilla.
En la nariz: me lo recetó el oftalmólogo, me dijo que una buena manera de evitar que se me caigan los anteojos era eliminando el tobogán de lágrimas que tengo por nariz.
Para los labios: la idea de la cirugía surgió cuando conocí que mi verdadera vocación era la música y los instrumentos de vientos. Creo que con un poco de colágeno me quedará la jeta lista para tocar dos o tres instrumentos a la vez.

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