19 jun. 2010

Fracaso absolutísimo

En plena crisis dos vagos que tenían menos experiencia en teatro que Maradona en física cuántica, decidieron hacer temporada en Carlos Paz. Uno era el pelado Mercado, fracasador como pocos, el otro, el gordo Otamendi del cual les aseguro que tenía menos ritmo que malambero cojo pa’ contá los chistes.
Con sólo ver sus nombres notará que son dos eximios arruinados y desconocidos que entusiasmados vaya a saber por qué leit motivo, se subieron al carro del fracaso desmesurado.
A la semana, ya habían embargado hasta los hijos para pagar el alquiler de la sala y la publicidad de los carteles. Echaron al boletero, a las promotoras y de paso echaron al perro porque era mucho gasto.
Cobraban la entrada más barata de la villa y no iba nadie. Hicieron el “dos por uno” y llevaban menos gente que un monociclo.
Se mandaron con una super oferta “entran tres paga uno” y la sala que seguía lista como pa’ cambiar el parquet. Entonces probaron haciendo un “cuatro por uno” y nada… Un “cinco por uno” y menos que menos…
Ahí estaban los pseudo cómicos, a los gritos haciéndose los asaltados aunque sea pa’ que le presten atención los canas, cuando de repente ven venir un contingente de mas o menos sesenta abuelos de Pami.
El pelado Mercado se cuadró tapando un cuarto del gordo Otamendi y le dijo a uno de los jubilados: - ¡Atención, paga uno y entran todos!
Y uno de los viejitos le preguntó: - ¿Y no hay descuento pa’ jubilados?

3 comentarios:

Catalina Viajera dijo...

me dieron un poco de pena los dos fracasados #cuanboludasepuedeser

Seba Ozdoba dijo...

¿Pena? Noooo. Si te llego a decir que uno de ellos era yo y cambié los apellidos a los fines narrativos. ¿ah?

licha dijo...

q es un monocido?