22 nov. 2008

Recuerdos de la infancia

Era el día del niño.
La calesita era gratis para todos.
Dí como ochocientas vueltas.
De repente, sortija en mano, apareció el calesitero.
Con dificultad me abalancé sobre él y atrapé la sortija.
¡Qué huevón!
Tuve que pagar la vuelta.

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